19 abr 2021

SIMA DEL PLÁ DE LES LLOMES (SERRA) EN PANDEMIA



No hace mucho tiempo Marina se puso en contacto con nosotros. Tenía interés por saber si hacíamos cursos de iniciación a la espeleología. Le dijimos que cursos no, pero que todo aquel que alguna vez se ha acercado a nuestro grupo, le hemos enseñado he iniciado en este mundo subterráneo. Le dijimos que si quería venir a probar, la podíamos llevar a una cueva sencilla. Marina aceptó enseguida.



Así que el domingo nos fuimos a la Sima del Plá de les Llomes (nuestra Sima del Barro), en Serra, a iniciar a Marina en la espeleología. Además, con Marina vino también Jesse, que también quería probar. Ambos venían de Burriana.


La Sima del Plá de les Llomes es una pequeña cavidad con un pozo de acceso de 11 metros y que, una vez en la base de la sima, se puede ir en dos direcciones opuestas. Ambas se comunican en la parte inferior.

Esta cueva, aunque no es muy grande sí que es entretenida. Tiene bonitas formaciones, con bellas coladas y banderas; pasos técnicos, con gateras o destrepes en chimenea y, claro está un  pequeño rappel.


Es una cueva perfecta para iniciarse o, por lo menos, así nos lo parece a nosotros.


El tiempo estupendo y la compañía perfecta. Todo se desarrolló sin complicaciones y Marina y Jesse, por fin, conocieron lo que se oculta bajo nuestros pies. Ellos, junto a nosotros, escucharon el silencio.


11 oct 2020

SIMA DE LA CEBOLLEJA (ENGUERA) EN PANDEMIA


Antes de entrar


Metidos en plena pandemia, hacemos una escapada a la Sima de la Cebolleja (Enguera).

Como no podía ser de otra manera, acudimos con nuestras mascarillas y con las medidas indicadas por las autoridades sanitarias.

Aquí os dejamos la topo de la cueva y algunas pocas fotos.

Es esta la primera salida del Grupos Spelaion en este nuevo curso que se aventura un tanto complicado.

Participamos en este actividad: Noé, Carlos, José, Aure y Tomás.

En homenaje al 12 de octubre, fiesta de todos los españoles, sacamos también, junto a la enseña del grupo, la bandera nacional ¡Feliz Día de España! VQS


Cabecera 2º pozo
Preparando la bajada
















Aure

Carlos bajando





Pozo de entrada



















13 nov 2019

DE VUELTA A LA SIMA DEL PERRO (BARX)




En la boca de entrada
El pasado domingo día 10, y coincidiendo con las elecciones generales, volvimos a salir “de cueva”. Una ocasión más para juntarnos y desplegar las cuerdas.

En esta ocasión se unieron al grupo algunos compañeros nuevos que nos habían solicitado compartir este tipo de actividades con nosotros, ya sea para iniciarse en la práctica de la espeleología o bien para retomarla después de muchos años de parón. Algunos de ellos (Noé, Carlos y Aure), forman parte desde ya de nuestro grupo, así que ¡Bienvenidos a escuchar el silencio!

Por todo ello, decidimos volver de nuevo a la Sima del Perro en la localidad de Barx, y en la que ya estuvimos en mayo del pasado año. Se trata de una cavidad de fácil localización, buen acceso y que no requiere de muchas horas para su instalación y exploración.

Acordamos que el punto de encuentro sería la entrada de Barx así que, con puntualidad británica, allí estábamos todos a las 9 de la mañana. Algunos más madrugadores incluso llegaron un poco antes. Esta vez acudimos a la cita un total de 6, venidos desde varios puntos de Valencia y Alicante: Tomás desde Valencia, Aure y Carlos desde Vinalesa, Jose desde L'Ollería, Noé desde Beniarjó y Joselu Beltrán desde Novelda.



Esperando en la boca del pozo de 40 m


El día se presentaba con viento fuerte y bastante molesto, así que tras los saludos correspondientes, nos reagrupamos todos en dos coches y, tras cargar todo el material, partimos sin más demora hacia la boca de la sima. La aproximación en coche dura algo más de 5 minutos, ya que las boca de acceso se encuentra a unos 2 o 3 km de la población. Tras aparcar y comprobar que llevábamos todo el material necesario, tanto individual como de instalación, nos sentamos al abrigo del margen donde está situada la boca de la sima para almorzar a resguardo del viento, que soplaba frío y avisando de que ya se va acercando el invierno.

Después de haber dado cuenta de los bocatas, continuamos con el "ritual" de siempre: colocar el equipo individual, comprobar que todo está bien ajustado y en su sitio, verificar los sistemas de iluminación y...¡como no! la foto de grupo de antes de entrar (¡Hombre, habrá que demostrar que hemos estado allí!).
José equipando
Aure bajando






















Nada más entrar por la boca de acceso aparece, hacia la derecha, un paso descendente bastante estrecho que desemboca en un resalte de unos 4 m equipado con 2 spits en su cabecera, ya que es preferible bajarlo con cuerda. Seguidamente nos encontramos con el primero y más profundo de los dos pozos que presenta esta cavidad. Se trata de una vertical de unos 40 m que desciende por una pared algo inclinada, lo que hace el descenso algo más cómodo y seguro. Este pozo está equipado con anclajes de tipo químico y dispone de 3 fraccionamientos a lo largo de su recorrido, situados todos sobre repisas con buenos puntos para colocar los pies y pasarlos fácilmente. A pocos metros de la base del P40 se encuentra la cabecera del tercer pozo, esta vez de 10 m de profundidad, que alcanza la cota más profunda de la cavidad (62 m).

Noé a punto de bajar
Carlos bajando el pozo de 40























Bueno, dejando a parte las cuestiones técnicas, decir que fue un día más en el que pudimos disfrutar de la espeleo junto a los compañeros nuevos y en el que también echamos en falta a los de siempre, que esta vez no pudieron asistir. En definitiva, una ocasión más para escuchar el silencio, allí ..., abajo …, en las profundidades de la Tierra.

PD: claro está que tras salir de la sima y recoger todo el equipo nos fuimos al pueblo a tomas unas cañas... como debe ser.


En la cota más baja

26 ago 2019

UN DÍA DE AGOSTO - SIMA BLANCA (FONT D'EN CARRÓS)


 

- Oye, que digo yo, que podíamos aprovechar e ir un día de este mes de agosto a una cueva.

- Vale, ¿a qué cueva?

- Pues podíamos ir a la Sima Blanca en la Font d’En Carrós, que hace tiempo que no vamos.

- Y se lo podemos decir a Noé y a Aure que dijeron que les gustaría hacer espeleo.

- De acuerdo entonces. Nos podemos ir el sábado 24.

- Pues lo vamos moviendo…

Antes de entrar

Dicho y hecho. Esta vez Jose Luis no podía venir por cuestiones laborales (se le echó de menos), así que el día 24 acudíamos a la Font d’En Carrós para realizar una nueva exploración de la Sima Blanca. Quedamos a las 9:00 y una vez estuvimos los cuatro (Noé, Aure, José y Tomás) nos montamos en uno de los coches y nos acercamos a la zona del pueblo más cercana a la Sima. Allí dejamos el coche, cargamos con los pertrechos y comenzamos el camino hacia la cueva.

La verdad es que nos costó un poco encontrarla, pues aunque ya hemos estado un par de veces, hacía seis años que no la visitábamos y la memoria a veces te crea malas pasadas. Pero bueno, al final dimos con ella.

Antes de entrar, y para reponer fuerzas tras la búsqueda de la boca, dimos cuenta de los respectivos almuerzos.

José, nuestro instalador oficial, comenzó a equiparla y mientras, el resto nos ajustábamos los equipos.

La pequeña boca de entrada (bota en parte inferior para apreciar tamaño)
La Sima Blanca presenta un pequeña boca de escasos 50 cms de diámetro que da acceso al primero de los pozos, de 19 metros. Es un pozo que tras la estrechez de los primeros dos metros, se va abriendo progresivamente en forma de campana. Un desviador puesto cercano a la boca nos permite bajar en óptimas condiciones.

Al final de esta vertical de 19 metros, colocamos un fraccionamiento para continuar bajando por una pronunciada rampa de unos 10 metros que desemboca en otra pequeña vertical de 3 metros que hace necesario fraccionar otra vez.

Tomás entre diversas formaciones
Una vez llegados a este punto, la base del pozo de entrada, tenemos varias alternativas. Ir por la izquierda a una sala que reúne la zona con más formaciones de la cavidad, ir por la derecha a buscar el pozo del acuífero o ir por el centro a bajar el pozo intermedio que nos lleva a la sala del Conejo.

Noé y Aure al pie de una bonita colada

Finalmente decidimos hacer este último. Mientras José equipaba el pozo, Aure, Noé y Tomás fueron a ver la cabecera del pozo del acuífero que se encuentra a la derecha del pozo intermedio y que, tras un destrepe de un par de metros se llega a ella.

José equipando el pozo intermedio
También aprovechamos para realizar alguna que otra foto de los alrededores, como por ejemplo esta de una bella colada que hay en la base del pozo de entrada.




El pozo intermedio comienza con un descenso de 5 metros que, tras llegar a una repisa, va aumentado el desnivel conforme se avanza por ella, siempre con cuerda y rapelando. Tras unos metros más se llega a la cabecera de una vertical de 13 metros. Allí, con la misma cuerda, fraccionamos e iniciamos el descenso del último obstáculo que nos separa de la Sala del Conejo, punto más bajo de este pozo.

Una foto más para inmortalizar el momento y comenzamos la ascensión. El primero en subir es José, luego Aure, después de él sube Noé y Tomás, el último, va desmontando.

En la sala del Conejo
La subida del pozo intermedio se realiza sin ninguna complicación, por lo que en poco tiempo estamos otra vez en la base del pozo de entrada. Una vez aquí, recogemos las cosas que nos habíamos dejado, preparamos las sacas y para arriba.

Aure subiendo por el pozo intermedio
Este segundo ascenso es un poco más cansado, ya que junto al cansancio acumulado por lo realizado se añade que es mayor la distancia y que los últimos metros se angosta y es preciso realizar un esfuerzo mayor. Pero bueno, nada que nos impida volver al calor del exterior, ya apreciable cuando estamos próximos a la salida.

Después de terminar de desmontar y recoger el equipo, volvemos a realizar el camino de vuelta hasta el coche. Son las 14:00 y el sol aprieta.

Momento de empezar a recoger
Llegado ya al coche, nos montamos en él para volver a donde teníamos el resto de vehículos. Una vez allí y antes de despedirnos, buscamos un bar donde tomarnos algo fresquito, pero al no encontrar ninguno abierto, nos compramos unas latas y en un banco cercano (y a la sombra) nos refrescamos por dentro, ya que por fuera hacia calor.

Ha sido esta una jornada interesante y productiva; por un lado, nos ha servido para retomar la espeleo, algo abandonada últimamente y, por otro, ha permitido que tanto Noé como Aure comenzaran también... a escuchar el silencio...

Una más

25 feb 2019

PREPARANDO NUEVAS HUELLAS - SIMA DEL BARRO (SERRA)





Fría y ventosa mañana de febrero. El grupo Spelaion se prepara para realizar una nueva exploración a la Sima del Barro, conocida también como Sima del Pla de les Llomes.
Es esta una sima que, por sus características, nos vendrá muy bien para el curso de iniciación a deportes de aventura “Nuevas Huellas 2018”, por lo que decidimos hacer una visita de reconocimiento y evaluación.

Quedamos, como siempre, en el propio pueblo de Serra. Es domingo muy temprano y sin embargo hay mucha actividad: senderistas, runnings, turistas...cada vez es más difícil salir a la montaña y no encontrarte a nadie, menos mal que aun nos queda la soledad deseada de una cueva.

Tras un corto café en un bar cercano, iniciamos el ascenso hacia el Garbí. Pasados los nidos de ametralladora llegamos a la zona de aparcamiento frente a la loma en donde se encuentra la boca.

Nos acercamos a echar un vistazo y, tras encontrarla, volvemos al coche a disfrazarnos de espeleólogos. Bien. Damos el pego.

La sima no es muy grande, pero tenemos que pensar que la próxima vez que vengamos lo haremos con chavales que es muy posible que nunca hayan bajado a una cueva, por lo que tenemos que evaluar diferentes aspectos como la seguridad, la comodidad en el descenso, anclajes, etc.


Paralelamente a la equipación de la sima realizamos alguna que otra foto y vídeo para luego realizar la promoción de la actividad.

Con la cuerda ya dispuesta para el descenso, comenzamos a bajar.

Se agradece el cambio de temperatura.

Una vez dentro, nos quitamos el equipo y comenzamos la exploración. Lo primero que encontramos es el tobogán en forma de caracol que realizamos sin la mayor dificultad y que estimamos tampoco será un gran obstáculo para los cursillistas.

Seguimos la ruta por el interior de la cavidad y llegamos al punto de mayor dificultad, un destrepe de unos 5 metros y que se encuentra con algún que otro anclaje. El descenso se puede realizar comodamente haciendo chimenea por su lado derecho, pero la propia disposición invita a que cuando la hagamos, la realicemos con un cuerda de seguro. Seguridad ante todo.

Más adelante se va estrechando hasta llegar a un paso con una amplia gatera que nos permitirá también practicar este tipo de osbtáculos.

Llegados al final del recorrido, es el momento de volver sobre nuestros pasos.

Al llegar al destrepe comentado anteriormente, vemos que si para bajar, lo mejor era hacerlo con la técnica de chimenea, ahora, para subir, lo más recomendable es realizar el ascenso por el otro lado, cosa que así hicimos.



Llegamos finalmente al tobogán, que superamos sin dificultad. Realmente la cueva no presenta muchas complicaciones y pensamos que puede ser atractiva para los chavales, ya que tiene un poquito de todo: un pozo para practica rappel, chimenea, gatera, destrepes...y además la cueva cuenta con algunas formaciones interesantes, especialmente la gran pared de coladas que hay en su interior.

Llegados al pie del pozo de acceso comenzamos a prepararnos para subir. El ascenso es rápido puesto que son pocos metros. Antes de irnos, concretamos algunos aspectos de la próxima visita y hacemos las fotos de rigor que inmortalizan nuestra presencia en estos lares.

Tras guardar los trastos y volver a vestirnos como personas, regresamos por donde habíamos venido. Antes de entrar en Serra, hacemos parada para tomarnos un pequeño aperitivo distendido previo a la comida dominical. Todo se ha desarrollado según lo previsto.
Así, entre unas cosas y otras hemos pasado la mañana del domingo en buena compañía (como siempre) y alejados del mundanal ruido del exterior.

Una vez más nos hemos reecontrado con las entrañas de la tierra para poder escuchar el silencio.


16 may 2018

SIMA DEL PERRO (BARX)





Después de varios intentos, por fin salimos de cueva. Esta vez fue a una de las zonas de la Comunidad Valenciana que posee gran cantidad de cavidades interesantes.
La elegida esta vez fue la Sima del Perro, una cueva cómoda, sencilla, pero entretenida.
Encontrar la cueva no es problema, ya que el acceso se encuentra pegado a la carretera y el coche se puede dejar a escasos 20 metros.
La zona en donde se encuentra esta cueva merece la pena la visita. La población de Barx se sitúa entre las sierras de Buixarró y Mondúver, en un pequeños valle. Los macizos montañosos que rodean la población invitan a pensar en subirlos alguna vez, aunque por el momento, lo que hacemos nosotros...es bajarlos.
Después de un estrecho acceso, aparece la primera dificultad que es una pequeña sima de unos cuatro metros.
Nada más terminar esta pequeña bajada, empieza la tirada más larga que tiene este cavidad. Se trata de una sima en pendiente de unos cuarenta metros, con varios fraccionamientos intermedios, que anteceden al último pozo de unos 10 metros.
El descenso se realiza sin problemas, cómodo y tranquilo.
Después de pegar un bocado en el interior de la cueva, para no perder las buenas costumbres, iniciamos el camino de regreso a la superficie.
Pasando un poco más de la mitad de la sima se puede acceder a una zona adyacente, la llamada sala de las raices, donde la cavidad se extiende un poco más.
Cuando estábamos terminando el ascenso coincidimos con un grupo de compañeros espeleólogos que también iban a explorar la cueva y que debido a la estrechez del acceso, tuvieron que esperar a que saliéramos.
Salimos cerca de las dos y media, por lo que decídimos comer juntos en Barx. Hacía tiempo que no estábamos juntos y había que aprovechar.
Estuvimos también hablando sobre el curso de iniciación a deportes de aventura Nuevas Huellas 2018, organizado por la OJE en la Comunidad Valenciana y en donde participamos como uno de los grupos encargados de preparar una de las actividades.
También nos comprometimos a intentar salir más, ya que ultimamente, por unas cosas o por otras, estábamos saliendo menos. A ver si lo cumplimos...




22 may 2017

SIMA LA CEBOLLEJA (ENGUERA) - 05/2017

Antes de entrar (Jose, Tomás y Jose Luis)

 
Jose montando la cabecera de entrada
 Tras un largo tiempo de silencio, que no de actividad, volvemos a retomar la sana costumbre de mostrar lo que vamos haciendo por esas cuevas de nuestra geografía.

En esta ocasión, y después de nuestras últimas salidas a la Sima de la Plancheta, la Cova Cirat y la Sima Gran, nos decidimos por repetir en una de las cavidades que ya hemos explorado en otros momentos.

La Sima de la Cebolleja se encuentra en Enguera. Su acceso es fácil, muy bien indicado y pegado a un camino forestal muy bien cuidado.

La Sima, como ya hemos contado en otras ocasiones es una cavidad muy vertical que se encuentra dividida en tres tramos y que está considerada como la más emblemática de la zona.

El primer pozo es el de acceso, conectando directamente con el exterior. La boca, de unos 3 metros cuadrados,  da paso a un P9, la mayor parte en volado y que se realizan con un gran iluminación del exterior. Este primer descenso finaliza en un gran colmatación de arcillas, al parecer depositadas en su día por el hombre, con el ánimo de taponar la entrada.


Cabecera del Pozo del Tornajo


Tras el descenso se llega a una amplia sala de 17 metros de longitud y 5 de ancho con grandes bloques procedentes de desprendimientos.

En dirección NE nos encontramos con el "Pozo del Tornajo", un P30 que se inicia junto a diferentes formaciones (estalactitas, estalagmitas, coladas, banderas...). El descenso, muy vertical como toda la cavidad, se realiza tras superar tres fraccionamientos. Es de destacar que la cavidad se encuentra muy bien provista de parabolts y spits con buena conservación.

Tomás esperando su turno para descender
Tras llegar a la base del P30, una pequeña sala, se inicia un nuevo descenso a través del "Pozo del Cuchapandero". Un P19 con un fraccionamiento un par de metros por debajo de la cabecera.

La base de la cavidad, es una pequeña sala a la que abocan otras más pequeñas circundantes.

Montando el fraccionamiento del Pozo Cuchapandero
Esta cavidad funciona como sumidero que recoge las aguas y que forman en la base una pequeña acumulación hídrica.

Saliendo
Según la información recogida en el excelente trabajo de Silvino Vila en su obra "Cuevas de Enguera", la cavidad fue explorada por primera vez en la década de los 70 por un grupo de enguerinos que se denominaban Enguespel.

Prometemos no dejar pasar tanto tiempo hasta la próxima exploración y seguir haciendo lo que más nos gusta: escuchar el silencio.


Formaciones con un curioso toque dorado.












20 mar 2015

AVENC AMPLE (LA VALL D'EBO)


Por fin, ya iba siendo hora!!!. Después de seis meses desde nuestra última aventura, aquella que nos llevo a la Cueva de los Chorros en Riopar, hemos vuelto a organizar otra salida. Parecía que estábamos parados, que se nos había terminado la cuerda ... pero no, seguimos en marcha, con más salidas y con más proyectos, aunque este año por motivos laborales y otras obligaciones, no dispondremos de tanto tiempo para salir como nos gustaría. Pero bueno, vamos a lo que interesa.
 
Esta vez hemos decidido visitar el tan conocido (o al menos por esta zona) Avenc Ample, situado en la localidad de la Vall d'Ebo, provincia de Alicante. Se trata de una sima que viene siendo utilizada como escuela y en la que, no hace tanto, se produjo uno de esos acontecimientos que, todavía hoy, aún siguen siendo posibles en la espeleología. Y es que allá por el 2001 se descubrió un nuevo paso, a través de una gatera bastante angosta, a una nueva sala repleta de formaciones que da continuidad a la sima. Este hallazgo fue protagonizado por Ricardo Bolta, del Centro Excursionista de Gandía.

El día nos amanece gris y lluvioso, pero esto no nos hace desistir, ya que la amenaza de lluvia no parece muy seria. Como de costumbre, salimos temprano y quedamos en vernos a la entrada de la localidad de Pego, ya que unos salimos desde Valencia y otros desde L'Ollería. Esta vez los osados fuimos Jose Luis, Tomás, Manuel y Jose M. Ros, Juanma y Jose. En total una hora y media de coche, que se hace un poco larga debido a las ganas que tenemos todos por llegar y ponernos manos a la obra, bueno, manos a la cuerda. Nuestro buen amigo Ros, que ha estado hace poco por la zona, es quien nos conduce desde Pego hasta el Avenc, que está situado muy cerca del camino de acceso. Nada más llegar, vemos que hemos coincidido con un par de grupos más, lo cual es bastante habitual en esta cavidad y, tras equiparnos y llevar todo el material a la boca de acceso, nos disponemos a almorzar antes de entrar en faena. Así, lo que venga a continuación, que nos pille con el estómago lleno.

Empezamos a instalar las cuerdas y, justo cuando nos disponemos a bajar, se pone a lloviznar, pero tiramos p'abajo sin hacer demasiado caso a la climatología. La boca es de grandes dimensiones, con una abertura de unos 25 m, y presenta varias vías para realizar la instalación de la cuerda. Debido a la primera lluvia caída, los alrededores están muy resbaladizos, por lo que hay que extremar las precauciones en la aproximación a la vertical. Nosotros decidimos hacer dos instalaciones y utilizar vías que tiene varios fraccionamientos, así, al tiempo que no perdemos la práctica en estas maniobras, agilizamos un poco la progresión por la cuerda. La sima principal tiene casi 60 m de profundidad y cabe decir que hay una de las vías que baja prácticamente en volado hasta su base. Las vías que nosotros utilizamos para bajar terminan justo en la cima del montículo que forma la base de este pozo principal. Nada más llegar a la base, nos damos cuenta que hay algunas zonas señalizadas con cinta, debido a que en esta cavidad crece una especie de helecho endémico de esta localidad y que es conocido con el nombre de "Lengua de Ciervo". Hay que ser cuidadosos con el entorno para que estas rarezas no lleguen a desaparecer.

De dos en dos vamos tomando suelo y coincidimos con la gente de los otros grupos que van llegando desde otras vías de acceso. Mientras esperamos al resto de compañeros, los que llegamos primero vamos valorando ya el siguiente paso: la gatera Bolta. Se trata de un paso de unos 7 m de longitud y bastante estrecho en algún punto del recorrido. La entrada a la gatera se encuentra elevada, a unos 5 m del suelo, en la parte más baja de la base del pozo principal y para poder acceder a ella hay instalada una cuerda que sirve de apoyo para remontar. Ahí empiezan a aflorar los temores por los comentarios y videos relativos a la extrema dificultad del paso, pero, según vamos progresando, nos damos cuenta que no es para tanto. Si que es verdad que resulta bastante incómoda y sinuosa y con algún punto muy ajustado, pero con paciencia y técnica se pasa bien. Eso sí, es mejor quitarse el arnés y el material de progresión para evitar enganchones y atascamientos.

La gatera termina descendiendo un pequeño resalte encajonado de un par de metros y que desemboca en otro de unos 7 m que da acceso a la sala CEG. Este último resalte está equipado con un pequeño pasamanos y un par de cuerdas bastante deterioradas y que llegan muy justas al suelo. Nosotros recomendamos llevar el equipo de progresión y una cuerda de unos 15 m para poder equiparlo y continuar de forma segura.

Lo que viene a continuación te deja con la boca abierta y es casi indescriptibl: Una de las salas más bonitas en las que hemos estado hasta el momento, con unas dimensiones muy amplias y un recorrido muy considerable, y que está repleta de formaciones de todo tipo. En ella se pueden pasar horas y horas observando y fotografiando estalactitas, estalagmitas, columnas, coladas, excéntricas, gours ... e incluso algunos pequeños lagos con un agua tan limpia y cristalina que resulta casi imperceptible a simple vista. Hasta tal punto esto es así que, si uno no anda atento, se da cuenta de la existencia del agua cuando ya ha metido el pie dentro. Por mucho que queramos describirlo con palabras, no es posible llegar a imaginarlo, y para apreciarlo en todo su esplendor hay que estar allí.

Tras hacer un sin fin de fotos y videos, y de recorrer toda la sala, llega el momento de desandar lo andado y volver, atravesando otra vez la "dichosa" gatera, al pozo principal para emprender el ascenso. Al igual que en la bajada, vamos subiendo de dos en dos, pero esta vez el ritmo es algo más lento, pues el cansancio se va notando ya. Sin prisa pero sin pausa vamos llegando arriba, entre bromas y comentarios de lo que hemos visto. Los últimos van desinstalando y recuperando el material, ayudados por los compañeros que ya han terminado de ascender. Después ... un pequeño respiro y a los coches; volvemos a casa.

Esta ha sido una salida muy especial, pues la espera y el esfuerzo invertido han merecido la pena sólo por ver los tesoros que esconde el mundo subterráneo. Y para terminar, aunque han pasado ya unos cuantos años, desde aquí queremos dar las gracias y nuestro reconocimiento a Ricardo Bolta y al CEG por este descubrimiento para el colectivo espeleológico. Un lugar inolvidable y único donde seguir escuchando el silencio con tan buenos compañeros de viaje. Veremos cuál va a ser el siguiente.